Para el desarrollo incluyente tenemos derecho a: La distribución equitativa de los recursos producto del desarrollo económico y social: bienes, patrimonios, ingresos y servicios; Tener, en igualdad de condiciones que los hombres, acceso a los recursos económicos, la propiedad y el control de la tierra; Una vida digna, y Que se reconozca y valore nuestra contribución al desarrollo económico.