A contracorriente lucha de Institutos Municipales de Mujeres

María Elena García Trujillo
Directora de Instituto Municipal de las Mujeres de Guadalajara

Por el “engranaje municipal”, para la transversalización

Con 15 años de trabajo, el municipio de Guadalajara tiene el Instituto Municipal de las Mujeres más longevo y mucho trabajo atrás. Sin embargo, “son esfuerzos aislados a lo que no se les da ningún tipo de seguimiento”, afirmó Malena García. “Me encuentro con que no existe el engranaje municipal para el tema de la transversalización de género y es lo que yo me propongo hacer. Además de los programas operativos que pretenden visibilizar a los diferentes tipos de mujeres y diferentes grados de vulnerabilidad”, resaltó.
Es el caso de las trabajadoras del hogar, mal llamadas trabajadoras domésticas –acotó- y de las mujeres trans-migrantes. Éste último grupo jamás atendido por ninguna instancia de gobierno. Son mujeres que están siendo doble o triplemente victimizadas. Hoy se trabaja en proyectos específicos de atención para ambos grupos. Por ejemplo, con las mujeres trans-migrantes se busca “tener las conexiones con las dependencias municipales y generar las condiciones para que tengan un paso digno por la ciudad”.
Cada año cerca de 500 mujeres provenientes de países centroamericanos cruzan Guadalajara con miras a llegar a los Estados Unidos trepadas en el lomo del tren. La mayoría sufren violencias en su trayecto, según FM4 Paso Libre, asociación con la que desarrollarán el proyecto, refirió. 
Malena García admitió que el reto de transversalizar políticas no es fácil, por la gran cantidad de dependencias en este municipio. “La idea es concatenar esfuerzos, nosotros pilotear programas que pensamos puedan ser exitosos en la administración pública y pasarlos a  quienes tienen capacidad operativa”, dijo. 
Guadalajara cambió todos los programas operativos del IMMG y sólo mantuvo el programa de violencia, el de mujeres en oficios no tradicionales (albañilería, carpintería, etc.) y el de huertos comunitarios “pero con diferencias sustanciales”.

Karen Espinal Sánchez
Directora del Instituto Municipal de la Mujer Tlajomulquense

Trabajar mucho en las comunidades para promover la igualdad 

Tlajomulco, el municipio con mayor crecimiento demográfico, tiene en su disperso territorio su talón de Aquiles. Garantizar la atención de las mujeres, ante reportes de violencia como otra serie de problemáticas, llevó a Karen Espinal a sacar a su equipo, que aún cuando recientemente creció en número aún es reducido, a visitar las comunidades y también a impulsar el tema de la transversalidad para que otras dependencias se sumen a la tarea y se pueda ampliar la atención a las víctimas de violencia, sobre todo en las delegaciones y zonas: con DIF, Procuraduría Social y la Comisaría de Seguridad Pública ya se trabaja en este esquema de ayuda.
“Con el programa de Prevención de Violencia metemos la asesoría jurídica y psicológica y de trabajo social; y con el programa de Equidad de Género, lo que estamos haciendo es ir a las comunidades directamente a dar talleres de autoestima, empoderamiento, derechos de las mujeres, y prevención de violencia”, explicó. 
“Tenemos tres tipos de población: la urbana; la semiurbana y la rural. Entonces el taller se imparte de acuerdo a sus horarios en seis sesiones. Después se da asesoría psicológica a quien la solicite”, describió. De la experiencia en Rancho Mirador, Cuexcomatitlán, comparte que pese a ser una localidad pequeña, muchas mujeres no se conocían. Tras el  taller hicieron amistad y equipo; pero también hubo un 40 por ciento que no acabaron el taller porque sus esposos cuestionaban a qué iban. “Es complejo, entonces necesitamos trabajar mucho más en las comunidades para promover lo que es la igualdad, darles herramientas para que salgan adelante y puedan resolver sus problemas de una manera diferente”.

Rosa María López Fuentes
Directora del Instituto Municipal de la Mujer Zapopana

Vida Libre de Violencia y crear un OPD

Zapopan dio un golpe de timón en su Instituto Municipal de la Mujer pues el que recibió Rosa María López era “un organismo de asistencia social, con un programa de 17 mil mujeres y más o menos 13 mil activas pero nada relacionado con el enfoque de generar y transversalizar políticas públicas”. El programa de reparto de despensas, lo entregó  a otra dependencia y empezó el trabajo por lograr lo sustantivo: empujar el empoderamiento de la población femenina. Primero  el Reglamento de Acceso a una Vida Libre de Violencia que está en etapa de dictaminación.
En segundo la conversión del Instituto en un Organismo Público Descentralizado, proyecto de iniciativa en el que se trabaja para que luego sean los regidores quienes se encarguen de su causa. El tema no es menor, el Instituto no tiene presupuesto propio, sino depende de Desarrollo Social quien le suministra una partida.
“Eso no nos ha detenido. Para trabajar en una iniciativa sólo se necesita una computadora, reunirnos con académicos, organismos civiles y sumar voluntades políticas. Vamos a dar ese paso de ser asistencialistas al empoderamiento de las mujeres y transversalizar la política pública… si seguimos con la visión asistencialista las mujeres no van a salir de ese círculo de ser víctimas de violencia por depender de alguien para su sustento o con sueldos mal pagados por no tener preparación”. Agregó que esa transformación va de la mano de la igualdad “las mujeres debemos tener las mismas oportunidades y gozar de los mismos derechos que nuestros compañeros en este planeta”.

Alicia Ocampo Jiménez
Directora del Instituto Municipal de las Mujeres de Tlaquepaque

Acuerdo para crear “Unidades de Género” y presupuesto

Tres personas y algunas comisionadas son todo el personal del Instituto Municipal de las Mujeres de Tlaquepaque, pero Alicia Ocampo, admite que encontró la dependencia en orden y sin visos de corrupción, por lo que permitió continuar trabajando para cumplir con la petición de la alcaldesa: “hacer un espacio de acogida para las mujeres y con la mayor dignidad posible”. Eso implicó mudanza y remodelación de casa y con más sitio, ir por la capacitación y un diagnóstico sobre igualdad y discriminación, desde donde bajarán las políticas públicas a toda la administración y se hará realidad la transvesalización de la perspectiva de género.
“Este año alcanzamos a llegar al diagnóstico, diseño, y tal vez empezar la implementación porque son procesos participativos, no es imponer. Y una vez que se diseña se tiene que asignar presupuesto, pues requerimos cambiar estructuras y empezar varios proyectos”, apuntó.
Tlaquepaque será pionero en firmar un acuerdo interno entre las cinco coordinaciones del gabinete que congregan a todas las direcciones, con el Instituto Municipal de las Mujeres para asignar Unidades de Género. “Son una entidad dentro de las dependencias que se va especializando en el tema y se encarga de que todos los programas tengan perspectiva de género, sus acciones, detectan hostigamiento laboral y sexual”. A todos los funcionarios que integrarán las Unidades de Género y otros que están en atención directa de las mujeres, un total de 120 personas se les impartirá un diplomado sobre violencia y diseño de políticas públicas con perspectiva de género. “Lo que queremos es que esa gente que se forme cree un impacto multiplicador, pues cada uno va a tener a su cargo un grupo de veinte personas que capacitará cada mes”.